Es ilegal según la ley federal que alguien acose sexualmente a los empleados. La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo explica que el Título VII de la Ley de Derechos Civiles prohíbe la discriminación por sexo, incluido el acoso sexual.
Los tribunales federales reconocen dos tipos diferentes de acoso sexual. La National Law Review señala que ambos deberían dar lugar a una acción por parte del empleado: reportarlo al empleador, presentar una queja ante la EEOC, y si esto no resuelve el problema, presentar una demanda contra el empleador.
Acoso sexual quid pro quo
La base del quid pro quo es que algo se da a cambio de otra cosa. Cuando se refiere al acoso sexual, una persona en una posición de supervisión ofrece una promoción, aumento u otra acción tangible de empleo a un empleado a cambio de un favor sexual. La oferta también podría incluir consecuencias negativas, como despido o degradación.
Ambiente laboral hostil
Cuando el ambiente laboral está tan cargado de acoso sexual severo o persistente que constituye una situación abusiva, los tribunales federales se refieren al acoso como un ambiente laboral hostil. Los comportamientos pueden no conducir a una acción tangible de empleo, pero aún así son ilegales.
Líneas difusas
En Jones v Needham, la Corte Suprema señaló que los dos tipos de acoso sexual pueden no ser distintos en todos los casos. Las sugerencias de que un empleado debe participar en comportamientos sexuales con un superior pueden crear un ambiente laboral hostil mientras conducen a un punto donde ocurre una acción tangible de empleo. Debido a que ambos términos se refieren a comportamientos prohibidos por la ley federal, la distinción entre ellos no es tan importante como el hecho de que ocurrió discriminación por sexo.
