El acoso sexual en el lugar de trabajo puede ser ilegal, pero es un problema persistente. De hecho, una encuesta reciente muestra que el 81% de las mujeres son víctimas de acoso sexual. Esto es inaceptable porque nunca deberías tener que lidiar con conductas sexuales inapropiadas en tu trabajo. Afortunadamente, puedes denunciar comportamientos inapropiados y tomar acciones legales para protegerte.
Pero, ¿qué pasa cuando no estás seguro si estás experimentando acoso? Aquí tienes una guía rápida para ayudarte a determinar si eres víctima de acoso ilegal.
Definición de acoso sexual
Debes saber que la ley está de tu lado. El Título VII de la Ley de Derechos Civiles prohíbe explícitamente dos tipos de acoso sexual:
- Ambiente laboral hostil: Conducta sexual no deseada que es tan grave o frecuente que crea un ambiente abusivo o afecta negativamente tus condiciones de trabajo.
- Quid pro quo: Solicitudes de favores sexuales a cambio de una acción laboral, como ofrecerte un ascenso por un acto sexual o amenazar con despedirte a menos que realices un acto sexual.
Estas categorías amplias cubren una amplia gama de comportamientos y actividades.
Ejemplos de conducta inapropiada
Por supuesto, algunas acciones son claramente acoso sexual. Por ejemplo, manosear o hacer comentarios sexualmente explícitos son obviamente inapropiados. Pero algunas formas de acoso son más sutiles. Algunos comportamientos e interacciones que pueden ser acoso sexual incluyen lo siguiente:
- Dar cumplidos repetitivos sobre tu apariencia
- Preguntarte sobre tu vida sexual
- Hacer chistes sexuales
- Enviar correos electrónicos o mensajes de texto sexuales
- Mostrarte videos o imágenes sexualmente explícitas
- Difundir rumores sexuales sobre ti
- Dar abrazos, masajes o tomarte de la mano
Cualquiera de estos actos puede constituir acoso si son tan graves o ocurren con regularidad que te hacen sentir incómodo y afectan tu trabajo.
El acoso sexual siempre es ilegal, ya sea un compañero de trabajo, gerente, jefe o incluso un cliente, proveedor o contratista.
